El fomento y difusión de nuestra arquitectura es una de las tareas que este Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia viene realizando con orgullo y satisfacción, desde su fundación. Nuestro patrimonio arquitectónico es una riqueza colectiva y un imprescindible elemento de identidad cultural, y es por ello que la exposición a la luz pública de esta selección de edificios de la ciudad de Valencia, desde su fundación hasta el momento actual, ha de constituir un importante apoyo para su conocimiento y disfrute.

EL PATRIARCA

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EL PATRIARCA

Real Colegio de Corpus Christi

Año Construcción: 
1586
Situación: 

c/ La Nave 6

Autor: 
Guillem del Rey

Sobre una gran manzana trapezoidal se levanta el importante conjunto del Patriarca, Real Colegio Seminario del Corpus Christi. Fue fundado por San Juan de Ribera, arzobispo y virrey de Valencia, para la formación de sacerdotes en los rígidos principios doctrinales de la Contrarreforma. Erigido entre 1586 y 1615, intervinieron en su construcción gran número de artistas, entre ellos Guillem del Rey, autor de la iglesia y claustro. Unitario, sobrio y cerrado en sí mismo, el edificio hace suyo el lenguaje italianizante de los tratados de arquitectura como los de Serlio, Vignola o Palladio, por lo que resulta de gran interés en el contexto de la arquitectura renacentista valenciana y española. Exteriormente es muy austero, con grandes muros de mampostería y sillería, en donde los huecos en la mayoría de los casos parecen abrirse en función de las necesidades interiores; destacando, en la fachada principal de la calle de la Nave, la galería de arquillos de coronación de inspiración aragonesa, la gran ventana enrejada del coro alto de la iglesia y el campanario de reducidas dimensiones en la esquina de la plaza. Del doble zaguán de entrada se accede al patio claustral que organiza a su alrededor todas las dependencias importantes (iglesia, Capilla de la Comunión, biblioteca, celdas y aulas, etc.); al fondo, en torno a un segundo patio menor, se disponen las piezas de carácter más doméstico. El claustro, considerado unos de los más bellos del Renacimiento español, tiene dos pisos de arcos que se resuelven con bóvedas nervadas; sus columnas de mármol fueron compradas en Génova a la duquesa de Pastrana y en su centro geométrico una estatua del Patriarca San Juan de Ribera, esculpida en 1896 por Mariano Benlliure, preside el conjunto. Al fondo del claustro y en una de sus esquinas se encuentra una magnifica escalera de piedra que conduce a la biblioteca. La iglesia tiene el interés de traer a Valencia el nuevo modelo eclesial del momento, contrapuesto claramente con la tipología medieval de templo parroquial. Consta de nave única en forma de cruz latina, con capillas laterales; sobre el crucero, cúpula y linterna; prebisterio, gran coro a los pies y puerta de acceso bajo el mismo, en este caso desplazada hacia el lateral. Los frescos manieristas de la iglesia son del pintor genovés Bartolomé Matarana, quien también intervino junto con Francisco Pérez en la realización de los retablos. De buena factura son los zócalos de azulejo valenciano del templo y de los dos pisos del claustro que presentan dibujos geométricos. Además de las obras expuestas en la iglesia y en la Capilla de la Comunión, existe un pequeño museo con obras pictóricas de gran interés.
(Texto extraido de la "Guia de Arquitectura de Valencia" CTAV 2007. + Información)