El fomento y difusión de nuestra arquitectura es una de las tareas que este Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia viene realizando con orgullo y satisfacción, desde su fundación. Nuestro patrimonio arquitectónico es una riqueza colectiva y un imprescindible elemento de identidad cultural, y es por ello que la exposición a la luz pública de esta selección de edificios de la ciudad de Valencia, desde su fundación hasta el momento actual, ha de constituir un importante apoyo para su conocimiento y disfrute.

MUSEO DE LA CIUDAD

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MUSEO DE LA CIUDAD

Palacio del Marqués de Campo

Año Construcción: 
1857
Situación: 

Pza. del Arzobispo 3

Autor: 
Manuel Ferrando Mora
Intervenciones: 
Manuel Portaceli Roig, Juan Carlos Murillo Espallargues, Miguel Torres

El palacio del marqués de Campo también conocido como palacio de Berbedel, es desde finales de los ochenta, sede del Museo de la Ciudad. En él, además de exposiciones temporales, se expone de manera permanente una selección de los fondos pictóricos municipales y otras colecciones de interés. El origen de este palacio, que fuera de los duques de Villahermosa, es probablemente anterior al s. XVIII. Tras la destrucción del antiguo Palacio Real durante la guerra contra los franceses, en tiempos del General Elio, se acondicionó durante un corto espacio de tiempo como Capitanía General. Posteriormente, fue residencia de José Campo Pérez, prócer valenciano que alcanzaría la dignidad de marqués en 1887. En los primeros años del s. XX sería adquirida por los condes de Berbedel. En 1973 sería declarado Monumento Histórico Artístico y, en noviembre del 74, adquirido por el Ayuntamiento de la ciudad.
El palacio ocupa la totalidad de una manzana, siendo una vasta construcción que alberga diversos cuerpos de edificación independientes, homogeneizados todos ellos tras sucesivas intervenciones. El edificio, cuyo acceso principal se realiza desde la plaza del Arzobispado, se ordenada alrededor de un gran patio descubierto. Entrando a su derecha una escalera de mármol, cubierta con cúpula, nos lleva la planta noble, donde se encuentran los antiguos salones y la capilla. El maestro de obras Manuel Ferrando fue quien realizó en el año 1857, por encargo del futuro marqués de Campo, la importante intervención que supuso convertir el edificio, del siglo anterior con planta en forma de “U”, en un palacio con patio central, al añadir todo el cuerpo frontal que define hoy su fachada principal, en la que destaca el doble portalón con cierre metálico coronado por escudos de armas enmarcado entre los dos torreones laterales.
Las posibilidades tipológicas que el palacio ofrecía fueron aprovechadas por Manuel Portaceli Roig, arquitecto autor de las obras de rehabilitación, quien organizó el recorrido museístico a través de las distintas salas del palacio ordenadas con claridad alrededor del patio. La intervención, llevada a cabo entre 1986 y 1899 y que fue Premio COACV 1988-1989, facilita la lectura de las diversas partes del edifico, haciendo hincapié en la nueva tipología, asumiendo de esta manera plenamente la reforma del XIX del maestro Ferrando. El proyecto mantiene el carácter principal de la planta noble dentro del museo y, con el objeto de recuperar y subrayar las peculiaridades de los salones decimonónicos, se recurre al uso del color para adjetivar el recorrido. Las plantas bajo cubierta, antes muy fraccionadas, fueron incorporadas también al museo. Los techos de los salones de Baile e Isabelino se decoraron con pinturas de Jordi Teixidor. En el año 2001 se ampliaron las salas museísticas con la incorporación de las edificaciones de la calle Venerables.
(Texto extraido de la "Guia de Arquitectura de Valencia" CTAV 2007. + Información)