El fomento y difusión de nuestra arquitectura es una de las tareas que este Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia viene realizando con orgullo y satisfacción, desde su fundación. Nuestro patrimonio arquitectónico es una riqueza colectiva y un imprescindible elemento de identidad cultural, y es por ello que la exposición a la luz pública de esta selección de edificios de la ciudad de Valencia, desde su fundación hasta el momento actual, ha de constituir un importante apoyo para su conocimiento y disfrute.

PLAZA REDONDA

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PLAZA REDONDA

Año Construcción: 
1837
Situación: 

Pza. Santa Catalina, c/ Sombrerería, Pza. Lope de Vega, c/ Trench, c/ Derechos, c/ Jofrens

Autor: 
Salvador Escrig Melchor
Intervenciones: 
Vetges Tu i Mediterrània S.L

La Plaza Redonda es una de las primeras actuaciones de diseño urbano llevadas a cabo en el interior del recinto amurallado de la ciudad tras la desamortización de 1836, y también uno de los principales ejemplos de remodelación urbanística y de incursión de la actividad municipal en la edificación residencial mediante el establecimiento de ordenanzas y normas reguladoras de la construcción. Diseñada como un único edificio, responde a un tipo neoclásico de espacio público y se construyó definitivamente cerrada en los solares resultantes del derribo del matadero y de la pescadería, que se ubicaban en el centro geométrico de la Valencia del s. XIX. La manzana donde se encuentra está constituida por 34 edificios, de los que tan solo 15 componen la fachada interior, uniforme y continua como consecuencia de la obligatoriedad de seguir el proyecto redactado en 1837 por el arquitecto municipal Salvador Escrig, que dimensionaba gradualmente cada uno de los vanos y los situaba sobre el eje central del existente en la planta baja, excepto en los cuatro arcos de acceso, sobre los que se disponían dos huecos por planta. Son edificaciones de cuatro alturas que responden a diversos tamaños y tipologías, en algunos casos con mínimas superficies útiles, y donde las plantas bajas se destinan a comercios y las altas a almacenes y viviendas. El frente interior se completó entre 1837 y 1848, con una gestión individual de cada una de las parcelas y con proyectos firmados, entre otros, por el maestro de obras Bartolomé Lláser y el arquitecto Jorge Gisbert. Con posterioridad, y hasta 1902, muchos de estos edificios fueron derribados para reedificar otros, adaptados exteriormente a las nuevas alineaciones y a las volumetrías permitidas, pero manteniendo en la fachada interior las trazas originales. Algunos de estos nuevos proyectos fueron redactados por los arquitectos Timoteo Calvo, Sebastián Monleón, Joaquín Mª Arnau y los maestros de obras Joaquín Lucas y Manuel Ferrando. El espacio central, de este círculo de 37 m. de diámetro, lo ocupan un tinglado comercial con puestos de venta fijos, cuya altísima e inoportuna cubierta fue levantada en 1916 con carácter provisional, y una fuente de la antigua e inicial red de aguas potables de la ciudad. A comienzos del s. XX el aspecto de la Plaza demostraba que, pese a la sencillez constructiva y a las limitaciones compositivas impuestas, las modificaciones introducidas por los propietarios habían sido muy superiores al interés municipal por mantener su estricta uniformidad. El proyecto de rehabilitación integral, promovido ante su evidente deterioro, ha sido redactado para recomponer su fisonomía y también para renovar y mejorar su específica personalidad residencial y comercial.
(Texto extraido de la "Guia de Arquitectura de Valencia" CTAV 2007. + Información)